martes, 4 de marzo de 2008

Las Elecciones


Hay algo que aún no alcanzo a comprender, dentro de unos días muchos irán, felices y sonrientes, o molestos y resignados, a depositar una determinada papeleta en su urna correspondiente. Ahora toca “elegir” a quienes nos gobernarán (no importa que sea central o localmente), pero la cuestión que no consigo sacarme de la cabeza es la siguiente ¿Por qué participarán ustedes en dicha “elección”?. Independientemente de cual sea el partido “ganador”, ¿Qué ganaremos nosotros con ello?

Los políticos se hacen llamar nuestros “representantes” ¿pero realmente te representan a Tí? Si eso es así ¿Por qué sigues trabajando durante ocho horas como mínimo? ¿Amasan ellos el pan en tu nombre, son ellos quienes barren las calles, pintan las casas, colocan bloques, cargan cemento, cosen la ropa, acaso se arrastran por las calles para llenarle la boca a tus hijos? Por supuesto que No, ¿Entonces para que carajo queremos “representantes”?

¡Ah, ya sé!, representan el bolsillo que se llena con lo que vosotros producís, en esto sí que demuestran ser vuestros verdaderos “representantes”, es verdad que no hacen vuestro trabajo, pero desde luego sí que “cobran” por él, de todo lo que hacéis ellos se llevan la mayor parte y vosotros os tenéis que contentar con unas migajas ¿Entonces por qué les siguen votando?

Lejos de pensar “que todo el mundo tiene a los gobernantes que se merece”, yo creo que nadie se merece seguir siendo engañado, aplastado, y humillado por una pandilla de “sacamantecas”, ninguno de ustedes vale menos que esos señores de corbata ante los cuales van a hincar la rodilla papeleta en mano ¿Entonces por qué votan?

Si todo lo hacemos nosotros ¿Por qué no podemos resolver nuestros asuntos nosotros mismos? ¿Si ellos no trabajan por nosotros, ni sufren por nosotros, ni sangran por nosotros, por qué hemos de dejar que decidan por nosotros? ¿Por qué hemos de sacrificar nuestra voluntad en su beneficio? Ellos no “saben” más que nosotros, si ellos saben tanto ¿Por qué no plantan los jardines, construyen las casas, elaboran los alimentos y sirven las mesas? ¿Si todo eso lo hacemos nosotros, no será que sabemos más que ellos? Y si en nuestra “imperfección humana” no somos capaces de gobernarnos a nosotros mismos ¿Cómo un único individuo, o grupo de individuos, tan imperfectos como nosotros, van a tener mayor capacidad que el resto para decidir sobre nuestros propios asuntos?

Nos engañan, les hacen creer en una falsa “invasión” de trabajadores, sin que ustedes se den cuenta de que la única invasión es la de toda esa manada de gandules, crápulas y sinvergüenzas que se sientan en los sillones del ayuntamiento o el parlamento. El problema no es la gente que viene a regar la tierra con su sudor, el problema es de los poderosos, de los “ladrones legales”, ya sean ladrones discretos y se les llame “empresarios”, ya sean ladrones exhibicionistas y quiera llamárseles “políticos”, provienen del mismo fango y en él se manosean y reproducen. Esos políticos que siendo los que más ignoran la situación real de la gente son los que más se atreven a interferir en ella, e incluso a “representarla”… entérense bien “representar” es solo un bello sinónimo de “suplantar”.

Por eso, echar la papeleta en la urna es igual que arrojarse al mar con una piedra atada al cuello, ustedes se suicidan, o peor aún se dejan matar, harán alguna de estas dos cosas si mediante un gesto, le dan a un sujeto el derecho a gobernarlos durante cuatro años. Ustedes deciden si quieren convertirse en un “rebaño electoral” o por el contrario quieren empezar a decidir por sí mismos, si votan serán lo primero y solo les quedará doblar el cogote bajo el pie del “pastor” de turno, si no votan empezarán a dirigir su propia vida y conocerán el arte de ser Libres.

Reflexionen bien qué quieren seguir siendo o en qué quieren convertirse, porque si se comportan como esbirros sumisos, cerriles, ciegos y sordos, ya sabrán en que van a transformarse, como reza el dicho “el perro vuelve a sus vómitos”, entonces vuelvan ustedes a sus “lideres”.