jueves, 27 de marzo de 2008

Revolución e Involución

Revolución e Involución
(Fragmento de Los Anarquistas en la crisis política española de José Peirats, en la que se describen algunos sucesos de la Revolución de Asturias el Octubre de 1934)


En Gijón los anarquistas se adueñaron de los barrios. La escasez de armamentos impedía emplearse a fondo. En el centro industrial de La Felguera, otro foco anarquista, se construyeron los primeros blindajes para los vehículos y material de guerra, especialmente cartuchería. En los pueblos la revolución tomaba la forma que le daban los elementos predominantes.

En Mieres el Comité Revolucionario decretaba: «Todo individuo que tenga en su poder armas debe presentarse ante el Comité Revolucionario a identificar su personalidad, A quien se le coja con armas en su domicilio, sin la correspondiente declaración, será juzgado severísimamente». La corriente marxista de la revolución no tenía otra obsesión que la obediencia a la autoridad. No produjo más que consignas drásticas y voces de cuartel. La corriente libertaria, al contrario, se significaba por sus debilidades humanitaristas. «Compañeros (decía una proclama de grado): Estamos creando una nueva sociedad. Y como en el mundo biológico, el alumbramiento se verifica con desgarrones físicos y dolores morales ( ... ) Sí, sí, nos corre prisa dejar las armas; queremos pronto licenciar a la juventud para que se dedique a crear y no a destruir ( ... ) Cada hogar se surtirá de lo sumamente indispensable ( ... ) Si alguna familia puede pasar unas horas sin un artículo, no debe pedirlo ¡Mujeres! Por vuestros hijos que van a gozar de un mundo mejor, ayudadnos en esta empresa Sed, también vosotras, dignas de la hora actual. ¡Trabajadores! ¡Viva la Revolución!»

Sobre este mismo aspecto escribió después el destacado militante asturiano Avelino González Mallada:

«La Felguera pertenece al Consejo de Langreo, cuya capital municipal es Sama. Sólo están separadas las dos poblaciones, tan importantes una como otra, por el río Nalón. Dos puentes las enlazan: el del ferrocarril del Norte y el de la carretera. La insurrección triunfó inmediatamente en el pueblo metalúrgico y en el minero ( ... ) Sama se organizó militarmente. Dictadura del proletariado, ejército rojo. Comité Central, disciplina, autoridad ( ... ) La Felguera opto por el comunismo libertario: el pueblo en armas, libertad de ir y venir, respeto a los técnicos de la Duro-Felguera, deliberación pública de todos los asuntos, anulación del dinero, distribución racional de los alimentos y vestidos. Entusiasmo y alegría en La Felguera; hosquedad cuartelera en Sama. Las entradas de los puentes estaban tomadas con cuerpos de guardia con oficial y todo. No se podía entrar ni salir sin un salvoconducto ni andar por las calles sin santo y seña. Todo ello ridículamente inútil, porque las tropas del gobierno estaban lejos y la burguesía de Sama desarmada y anulada ( ... ) Los trabajadores de Sama que no pertenecían a la religión marxista preferían pasar a La Felguera, donde al menos se respiraba. Allí estaban en presencia los dos distintos conceptos del socialismo: el autoritario y el libertario; a cada orilla del Nalón las dos poblaciones hermanas gemelas iniciaban una vida nueva: por la dictadura en Sama; por la libertad en La Felguera...».