miércoles, 2 de abril de 2008

Abel y Caín

Abel y Caín
(por Charles Baudelaire)

I
Raza de Abel, duerme, bebe y come; Dios te sonríe con complacencia.
Raza de Caín, en el fango arrástrate y muere míseramente.
Raza de Abel, tu sacrificio halaga la nariz del serafín.
Raza de Caín, tu suplicio ¿tendrá jamás un fin?
Raza de Abel, mira tus siembras y tu ganado prosperar.
Raza de Caín, tus entrañas aúllan el hambre como un viejo perro.
Raza de Abel, calienta tu vientre en tu hogar patriarcal.
Raza de Caín, en tu antro tiembla de frío, pobre chacal.
Raza de Abel, ¡ama y pulula! tu oro también engendra crías.
Raza de Caín, corazón que arde, ponte en guardia contra esos grandes apetitos.
Raza de Abel, creces y ramoneas como las chinches en la madera.
Raza de Caín, en las rutas arrastra tu familia a la desesperada.


II
¡Ah, raza de Abel, tu carroña engordará el suelo humeante!
Raza de Caín, tu tarea no está hecha suficientemente.
Raza de Abel, he aquí tu vergüenza: el hierro ha sido vencido por la jabalina.
Raza de Caín, al cielo sube, y sobre la tierra arroja a Dios.